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miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿QUE HACER CON ESTA INFORMACIÓN?

Llega el momento de trabajar. Una vez que toda la información se ha trabajado y se ha conectado con los autores estudiados hasta el momento hay que sacarla partido. Mediante comentarios a esta entrada se debe señalar de forma esquemática con qué autor y en qué cuestión se va a usar los datos trabajados. 


Como todo esquema, sólo será útil si en la menta del autor de la entrada va la conexión de esa información. Luego, cuando se elaboren las diferentes partes del examen se debe tener claro como hacer uso de esa referencia. 


A modo de ejemplo podría ser:


DESCARTES, TEMA DEL CONOCIMIENTO, NECESIDAD DE UN NUEVO MÉTODO, COPÉRNICO, RENOVACIÓN ASTRONÓMICA.

Como se ha indicado arriba, este esquema debe suponer un párrafo que podría ser:


Descartes, primer pensador moderno, parte de la necesidad de hacer una renovación en la Filosofía y por extensión en lo que debe entenderse por ciencia. Esta necesidad viene condicionado por los cambios que se estaban produciendo a principio del XVII, motivados por la sacudida de la nueva astronomía copernicana. Su eficacia explicativa y simplificadora de la cosmología ptolemaica, hacia posible un cuestionamiento de la imagen heredada de Aristóteles, lo que invitaba a pensar que su sistema en conjunto debía ser sustituido por uno que fuese acorde con esos descubrimientos.

martes, 16 de diciembre de 2014

CIENCIA HELENÍSTICA (ESCUELA DE ALEJANDRÍA )

COMO CONSECUENCIA DEL PROGRAMA ARISTOTÉLICO, LA ESCUELA DE ALEJANDRÍA PROPONE UN DESARROLLO DE DIVERSAS CIENCIAS, INCLUIDA LA ASTRONOMÍA CON ESPECIAL ATENCIÓN A PTOLOMEO


Ptolomeo y Ptolomeo Filadelfio inspiraron y potenciaron la Biblioteca al tiempo que ampliaron el Museo. Tenía en nómina a más de cien profesores que recibían un sueldo del estado. La Biblioteca comprendía más de medio millón de rollos, además había un zoológico, jardines, sala de disección y observatorio astronómico.

MATEMATICAS.

Euclides (330/260 a.C.), primer encargado del departamento de matemáticas del Museo. Su principal obra "Elementos" es una exposición de la geometría elemental y de teoría de los números.  Supone el primer sistema axiomático de la historia.

Apolonio de Pérgamo (220 a.C.), sólo se conserva una de sus obras "Las Cónicas". Dominó totalmente la materia y sus ideas se utilizaron hasta el XVII.

Arquímedes de Siracusa (287/212 a.C.), primer ingeniero de la historia. Aplicó sus conocimientos matemáticos a la solución práctica de problemas. Supuso una crucial aportación a la estática y la hidrostática. Su mayor obra aritmética es el "Arenario". En su obra el "Método" resuelve mecánicamente algunos problemas matemáticos.

ASTRONOMÍA.

Aristarco de Samos (310/230 a.C.), para salvar los fenómenos propuso la tesis de que el Sol estuviese en el centro. Su principal obra es  "Sobre las dimensiones y las distancias del Sol y de la Luna".

Eratóstenes de Cirene (275/194 a.C.), primero en encontrar una medida de la Tierra y en medir la eclíptica.

Hiparco de Nicea (190/120 a.C.), inventor de la trigonometría, fundamental para la astronomía. Consiguió hacer la primera tabla de senos. Midió la eclíptica con más exactitud que Eratóstenes. Calculó el calendario con un error de seis minutos, catalogó 1080 estrellas y notó el movimiento de precesión. Precisó el sistema de epiciclos y deferentes que utilizaría Ptolomeo. Afianzó el geocentrismo frente a Aristarco.


Ptolomeo (140 a.C.), sus obras, "Almagesto y Tetrabiblos" fueron fundamento de la astronomía hasta Galileo y Copérnico. Supuso la primera sistematización matemática de los  movimientos celestes y marcó toda la investigación posterior. 

COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA


Lo primero a hacer es repasar lo que se cambia. Por ello, se ha de tener claro qué modelo físico y de conocimiento entra en crisis y da lugar al cambio científico que da pie al pensamiento moderno.


La física aristotélica es cualitativa y no cuantitativa. Lo que sucede en el mundo no puede ser matematizado porque es absolutamente heterogéneo: es el mundo de los cambios, del movimiento, de la diversidad, de los fines. La naturaleza se manifiesta como diversa y esto no es una apariencia, sino su intrínseca realidad. Sin embargo, hay una región del cosmos que presenta tal armonía que no puede ser explicada de manera similar a como se hizo con la naturaleza: el cielo. Es ésta una región del orden, donde suceden también cambios pero absolutamente predecibles, regulares, estables. El sol sale todos los días y los ciclos lunares se repiten incansablemente sin variación. La cosmología Aristotélica va a diferenciar, por lo tanto, entre dos regiones del cosmos que no son reductibles la una a la otra: el mundo sublunar y el mundo supralunar

El primero es la región del cosmos que abarca aquella parte situada por debajo de la luna (sin incluir esta última): la región terrestre, nuestro mundo. Ya vimos en la Física que lo que caracteriza a esta región es el cambio, tanto substancial como accidental. Continuamente nacen y perecen seres; otros modifican su tamaño, su peso, sus colores, su posición o alguna otra cualidad. No hay quietud. Es nuestro mundo móvil y heterogéneo.

Los movimientos característicos de los seres del mundo sublunar son finitos, es decir, tienen un principio y un fin, y rectilíneos, (ascendentes o descendentes). (Empíricamente, en la experiencia no se observan líneas rectas infinitas). Todos los cuerpos que componen esta región están compuestos de cuatro elementos últimos que poseen distintas naturalezas y distintos lugares naturales a los que tienden para encontrar el reposo: La tierra es el elemento más pesado y tiende a ocupar su lugar natural, que es el centro de la tierra. A ésta le sigue el agua, que se sitúa inmediatamente por encima . Después se halla el aire y, por último, el fuego, que es el elemento más ligero y tiende una tendencia intrínseca a dirigirse hacia la periferia del mundo. Así, los movimientos que observamos en los distintos seres se deben a la tendencia de cada elemento que lo compone a ocupar su lugar natural: si tiramos una piedra, ésta cae porque busca recuperar su lugar propio, el centro del mundo, restaurando así el orden perdido.

Los movimientos naturales de los cuerpos terrestres son rectilíneos, ascendentes (fuego, aire) y descendentes (tierra, agua).Los movimientos no rectilíneos son siempre violentos o forzados por algo exterior al cuerpo que se mueve así. Es decir, suponen una violación del orden natural. Además, todos los movimientos se realizan de acuerdo a un fin: el mantenimiento del orden del conjunto. Si el orden se altera, la naturaleza tiene los mecanismos adecuados para restablecer el orden necesario y justo.

La cosmología aristotélica es teleológica. El fin, telos, es inmanente a los cuerpos e intrínseco a la materia, ya que es la forma (morphé), la esencia o naturaleza de los compuestos hilemórficos, la que determina, como su causa, su comportamiento y desarrollo; su destino. Dentro del conjunto total del cosmos, la tierra (que no es un planeta para Aristóteles) ocupa el centro necesariamente. Al estar compuesta del elemento tierra en su mayor parte, tiene forzosamente que ocupar el centro del cosmos, su lugar natural. Por lo tanto estamos en una concepción geocéntrica del universo.
La región supralunar es la región que abarca la luna y todo lo que se halla más allá de ella: cinco planetas o "cuerpos errantes" (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), el sol y las estrellas. Esta región es absolutamente diversa de la región terrestre: aquí impera el orden, la armonía, la regularidad. Y ello es así porque los cuerpos celestes no se componen de los cuatro elementos terrestres, sino de éter, "lo que siempre corre", que es un material sutil, óptimo, imponderable y transparente. El éter o la quinta esencia es un elemento incorruptible y eterno que le otorga al cielo una homogeneidad y perfección que no poseen los cuerpos terrestres. Los cuerpos celestes, compuestos de éter, no vagan por el espacio vacío, que es inexistente. Los planetas y las estrellas están sujetos a unas esferas de éter que son movidas por motores inmóviles, desplazando a los cuerpos que en ellas se encuentran. Gira la esfera y no el planeta en el vacío.
Aristóteles no podía explicar los movimientos a distancia: la gravedad, así que tomó el modelo geométrico de Eudoxio de las esferas homocéntricas para construir su cosmología. El universo es esférico, finito, formado por esferas que se hallan unas dentro de otras, siendo la central la tierra y la última esfera o la que rodea a todas las demás, la esfera de las estrellas fijas (constelaciones).




jueves, 13 de noviembre de 2014

FILOSOFÍA MEDIEVAL

Llega la hora de trabajar. Uno de los condicionamientos más claros de la Filosofía medieval fue la aparición del cristianismo. A partir de la imagen que se propone sería interesante que se comentase los elementos que esta religión trae y que deben ser conjugados con la filosofía pagana que los autores medievales conocen y que usan para dotar de cuerpo doctrinal a esa nueva forma de pensamiento. Dichos elementos se han explicado en clase y lo que habrá que comentar es las diferencias que suponen respecto a la mentalidad de Platón y Aristóteles. Como pista conviene hacerlo respecto a conceptos tales como alma, voluntad, ética, ser humano y visión de la naturaleza.
El mensaje bíblico como novedad a coordinar con la mentalidad griega